
No se trata, ni mucho menos, del primer cómic sobre el holocausto, pero lo que llama de entrada la atención de “Maus” es la caracterización de los personajes: los judíos son ratones (de ahí, lógicamente, el título del libro), los nazis gatos feroces, los polacos cerdos y algún inglés que aparece esporádicamente es un pescado (no sé si por su afición al fish and chips). Esto, aparte de una declaración de intenciones, resulta un planteamiento del todo innovador (algunos dirían que atrevido) puesto que estamos hablando de un cómic (o novela gráfica) que trata sobre el delicado tema del holocausto judío en la II Guerra Mundial. El género concentracionario se caracteriza por unos esquemas morales muy ajustados, donde las aventuras que pudieran minusvalorar los hechos o confundir la dialéctica víctima / verdugo se miran con lupa. El libro de Spiegelman innova en las formas pero mantiene el canon en el fondo. Su grafismo escueto consigue, sin embargo, transmitir muchísimas emociones. Esta obra le supuso a Art Spiegelman los premios Max, Harvey y Pulitzer, entre otros reconocimientos. Muy recomendable.
Leí Maus estando de Erasmus en Bélgica y me "encantó", lo he regalado en varias ocasiones.
ResponderEliminarTiene una pinta estupenda y parece muy inteligente. La buscaré, aunque me resulta doloroso recordar el holocausto nazi. Un abrazo.
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