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sábado, 14 de mayo de 2011

Dos años de La Inocencia del Devenir

Dos años de “La Inocencia del Devenir” y 234 post después este blog se encuentra en un estado de contenida alegría. Resulta una experiencia sorprendente y al mismo tiempo maravillosa pensar que detrás de otra pantalla, en vaya usted a saber dónde, pueda haber alguien que lea estas entradas, fruto de una necesidad casi patológica de compartir reflexiones y algún que otro despropósito. Gracias a los asiduos de “La Inocencia del Devenir” y no menos agradecimiento a los esporádicos y ocasionales visitantes. Me sigue pareciendo una especie de sortilegio que alguien dedique unos minutos a leer cualquiera de estas entradas y ya no digo comentarlas. En este sentido quiero dedicarle una mención especial y muy cariñosa a una de mis más asiduas comentaristas desde hace ya tiempo, Emejota. También a quienes enriquecen las entradas con sus comentarios y aportaciones, y no solo aquí sino en la red social en la que suelo difundirlas.
Esto no deja de resultar un pretexto para que su autor trate de clarificarse de una vez por todas. Y es que atreverse a pensar sobre este proceloso mundo nuestro no deja de ser un ejercicio de soberbia.
El título de este blog es, como ya hemos comentado, un guiño nietzscheano, en este mes que para los sufridos (es broma) profesores de Filosofía está dedicado al autor del “Así habló Zaratustra”. Esta es una forma de fluir desprovista de moralina pero sí bien aprovisionada de ganas de contribuir a un cierto debate social, cultural, libresco y educativo. Dos años después, seguimos apostando por una ética de la resistencia frente a esta invasión de los ultracuerpos. ¡A seguir en la brecha, compañeros!

jueves, 13 de mayo de 2010

Un año de "La Inocencia del Devenir"

La “Inocencia del Devenir” cumple estos días un año de andadura. Esta aventura bloguera ha sido muy gratificante para su autor. Uno siempre anda a la búsqueda de escusas para producir dada mi natural inclinación a la práctica del “sofing” (arte de fundirse en una unidad indistinguible con el sofá) con un buen libro en las manos, eso sí. He podido comprobar cómo la cosa ha ido de menos a más progresivamente y en algunos temas se han producido algunos intercambios de pareceres muy interesantes. A pesar de que el corsé que yo mismo me he puesto al elegir una estructura de diez capítulos pudiera parecer algo limitante me obliga a pensar también en esos términos. No sé si esa idea de una comunidad virtual de diálogo, debate e intercambio puede resultar muy pretenciosa pero uno no dejar de anhelarla. Gracias a los seguidores de este blog, a los visitantes asiduos y ocasionales, a los que dejan comentarios y a los que no (animándoles para que lo hagan).
Decía Nietzsche que la Inocencia del Devenir es el fruto de entender las cosas en su naturaleza cambiante y fluyente, alejada de la idea de orden y regularidad que la Filosofía Tradicional ha querido imponer como una forma de ganar en seguridad y tranquilidad. No hay un sentido único, ni una única interpretación para el devenir. El mundo es tal y como se nos aparece, no como a algunos les gustaría que fuese. Es 'inocente' porque está 'más allá del bien y del mal' y responde sólo a su dinámica interna. Pues en esas estamos. Muchas gracias a todos.
PD: como decían Tip y Coll, mañana hablamos del gobierno.